Tres Cabritos Broncos (The 3 Billy Goats Gruff)

 
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BillyGoatsGruff


Mr Billy Goat and His Wife
Photo by Paul Crispin

Había una vez, un campo cerca del río. En ese lugar, vivían tres cabritos, uno cabrito grande, uno cabrito mediano y uno pequeño. Comían el pasto del campo y bebían del agua del río.

El pasto del campo no era muy bueno. Ellos querían más. Cada día ellos miraban, a través del río, el campo que estaba al otro lado. Estaba lleno de un pasto jugoso y alto, con el que soñaban comer.

Desafortunadamente, el campo que tenía el pasto bueno, estaba al otro lado del río y la única forma de llegar a éste, era por un puente de madera.

Por debajo del puente, había un trol grande y hambriento que se quería comer a los cabritos. Ellos le tenían mucho miedo y no se atrevían a pasar por el puente de madera, por eso, se quedaron en su propio campo, comiendo el pasto duro y enflaqueciendo día tras día.

Un día, el cabrito pequeño se sentó mirando al otro lado del río, al pasto verde y alto. Estaba triste porque lo único que tenía para comer era el duro pasto de su lado del río.

Pensó en el campo. Pensó en el puente y pensó en el trol. Luego, se le ocurrió una idea.

Llamó a sus hermanos y les dijo lo que quería hacer.

A la mañana siguiente, el cabrito más pequeño, comenzó a cruzar por el puente de madera.

Tip-tap tip-tap tapatap, sonaba.

El trol grande y hambriento gritó: “¿Quién es ese que está trotando sobre mi puente?”

El cabrito más pequeña respondió: “Soy yo, el cabrito bronca más pequeña”.

El trol gritó: “Voy a comerte”.

“¡Uyy! ¡No hagas eso!” exclamó el cabrito más pequeña. “Soy pequeño y delgado. No sería una buena cena.”

Entonces, el trol se quedó por debajo del puente y el cabrito más pequeña, cruzó el puente y se pasó al campo que estaba lleno del sabroso pasto, de donde comió todo lo que quería.

Por la tarde, el cabrito mediano, comenzó a caminar para cruzar el puente.

Tip-tap tip-tap tapatap, resonaba.

El trol, grande y hambriento, empezó a montarse por el puente y gritó: “¿Quién es ese que está trotando sobre mi puente?”

El cabrito mediana respondió: “Soy yo, el cabrito bronco mediano.”

El troll gritó: “¡Voy a comerte!”

“¡Oh, No hagas eso!” dijo el cabrito mediano. “No soy muy gordo y no sería una buena cena. Espera a mi hermano. Él es más grande y más gordo que yo.”

Entonces, el trol se quedó por debajo del puente y el cabrito mediano, cruzó hacia el campo que estaba lleno del sabroso pasto, de donde comió todo lo que quería.

Por la noche, el cabrito más grande, comenzó a caminar por el puente.

Tip-tap tip-tap tapatap, crujía el puente con el enorme cabra.

El trol grande y hambriento, comenzó a treparse al puente y gritó: “¿Quién es ese que está trotando sobre mi puente?”

El cabrito más grande respondió: “Soy yo, el cabrito bronco más grande.”

El trol saltó al puente y gritó: “¡Voy a comerte!”

El cabrito más grande rumió “¡Qué va! ¡No vas a comerme!”

“Tengo en la frente un par de lanzas.

Y mi cabeza, como una piedra.

Pesuñas duras y fuertes patas.

Y mis dos cuernos contra tu panza.”

Y, mientras esto decía, corrió hacia el troll y lo empujó con sus cuernos fuera del puente.

¡El trol se cayó al fondo del río! Estaba avergonzado, se escapó y nadie le volvió a ver.

Los tres cabritos broncas se quedaron en el campo que tenía el pasto sabroso y vivieron felices para siempre, engordándose día tras día.

Tip-tap tip-tap tapatap, tip-top tip top tapatop

El cabrito ya comió

 

Y este cuento se acabó.


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